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ARGENTINA. Claves para resistir este período crítico en la producción porcina

El doctor Jorge Brunori, técnico del INTA Marcos Juárez, destacó que la situación de la actividad no es la mejor hoy en día por los altos precios internacionales del maíz y la soja. Sin embargo, detalló que el INTA está trabajando con productores con menos de 100 madres prioritariamente, a fin de mejorar la eficiencia en las etapas productivas y hacer frente a la coyuntura actual. 

El INTA Oncativo y el Grupo Cambio Rural “Porcinos Centro” llevaron adelante la 2da. Jornada de capacitación para productores porcinos durante la noche del día miércoles 27 de junio. La actividad de capacitación tuvo lugar en el Centro Cívico Municipal de la ciudad, donde asistieron alrededor de 30 productores porcinos de la región.
Fueron responsables de guiar la jornada el doctor Jorge Brunori, técnico del Grupo Porcinos del INTA Marcos Juárez; y el ing. agr. Claudio Faner, titular de la cátedra de Producción Porcina en la Universidad Católica de Córdoba. Los profesionales abordaron temáticas vinculadas a la producción sustentable y eficiente, como así también los aspectos nutricionales que son necesarios repensar en este período crítico.

“La eficiencia es el aspecto donde más está fallando el productor porcino de pequeña y mediana escala, y es principalmente en este estrato, que comprende a productores con poco menos de 100 madres, sobre el cual el INTA está trabajando fuertemente, porque son en definitiva los que tienen un mayor bache productivo. Hoy tener un maíz a $355 la tonelada perjudica mucho a la producción, cuando el alimento en este sistema productivo es el 75% del costo de producir un kilo de cerdo. Esto nos introduce en una problemática difícil de abordar. Frente a este panorama se responde con eficiencia, tratar de sacarle la mayor productividad posible a cada madre que uno tiene en el sistema. Y estamos analizando con los grupos de producción cuales son los puntos débiles en general”, comentó Brunori.

Etapas críticas en la producción
El representante del INTA remarcó que algunos de los puntos críticos más destacables en la problemática productiva porcina se evidencian en el manejo de parto y el servicio. “Son puntos en los que se está fallando en este segmento de pequeños y medianos productores, por lo que es necesario adecuar el sistema de producción, planificando el trabajo, porque estamos ingresando a un mercado cada vez más globalizado, donde la competencia va a ser muy fuerte; y para esto hay que estar preparados”, destacó el profesional.
Por otra parte, el ingeniero agrónomo Claudio Faner, de la Universidad Católica de Córdoba, evidenció la importancia de trabajar también en otras etapas críticas de la producción, como son la primer semana de vida del lechón y el posdestete. Destacó que esta última etapa es las más delicada, desde el punto de vista nutricional, pero también ambiental y sanitario. “A partir del momento en que le quitamos la madre a los lechones, hasta que aproximadamente tienen unos 18-20 kilos de peso, es cuando en el animal se produce el mayor estrés. El cambio de lugar, el mezclarse con otros animales que no son sus hermanos y a los cuales se había acostumbrado, el cambio de ración, entre otros factores, son situaciones que generan estrés en el animal, y no hay que olvidarse que cuando se produce el destete, a los 30 días, son muy pequeños aun. Otra etapa crítica es la primera semana de vida, porque cuando nace el lechón lo hace con una serie de debilidades propias de la especie que, si no las controlamos y no las manejamos bien, se produce un pico de mortandad en ese período. Son situaciones de estrés que hacen que su sistema inmune se vea deprimido, y como son animales muy susceptibles a contraer enfermedades, esto se potencia si no se trabaja adecuadamente en estos aspectos”, destacó el profesional.

Un factor determinante para combatir el estrés
Faner acudió a la posibilidad de que estos establecimientos combatan parte del estrés generado en el animal a su nacimiento con lo que se denomina como cama. “Combatir este estrés es mas una cuestión de conocimiento y manejo, y no tanto de inversión económica en sí. Con el simple hecho de utilizar cama, es decir, fardo o paja de trigo durante los meses de invierno, y así facilitar que los lechones estén más calentitos, vamos a lograr menor mortandad en ese período que comprende la primer semana de vida, y por lo tanto en vez de destetar seis lechones se van a destetar ocho, y si el productor hace números, dos lechones más destetados por parto, a dos partos por año/madre, son cuatro animales más por madre; y esto con una simple norma de manejo, que en muchos lados aun no se hace correctamente”, remarcó el catedrático.

Momento complicado, pero de crecimiento sostenido
El experto en producción porcina del INTA Marcos Juárez reveló que la provincia de Córdoba sigue siendo muy importante a nivel de productividad porcina y destacó que “si bien se ha bajado muchísimo desde el año 88 hasta ahora en materia de productores vinculados a la actividad, casi un 50% menos, sigue siendo junto con Buenos Aires y Santa Fe prácticamente los que acaparan el 70% de la producción de cerdo del país”. Este decaimiento de productores dedicados a la actividad en la provincia no influyó significativamente en la producción nacional, y menos aun significó, paradójicamente, una caía en la cantidad de cerdos faenados en los últimos años, sino que fue la desventaja basada en el irregular ciclo de producción lo que llevó a que el sector vea una gran desconfianza a la hora de invertir en cualquier eslabón de ésta cadena, o reinvertir en sus explotaciones. “El productor ha vivido momentos muy difíciles, quizás mas largos que los períodos donde pudo recoger beneficios; y esto hace que siga con una cierta desconfianza hacia el futuro y no invierta el tiempo y el trabajo necesario para quedarse”, aseguró Brunori.
Esta coyuntura constante que vive el sector, por otra parte, suma puntos positivos que evidencian el crecimiento, específicamente en lo que refiere a la cantidad de cerdos faenados durante los primeros cinco meses del año. En este sentido, la Secretaría de Agricultura de la Nación detalló que, de acuerdo a estimaciones realizadas por la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA), la faena de porcinos correspondiente al período enero-mayo de 2007 fue de 1.264.127 cabezas, lo que implica un crecimiento del 14% respecto a igual período de 2006. A su vez, la producción de carne de cerdo fue de 108.764 toneladas, cifra superior en un 10,6% a enero-mayo del año anterior. Por su parte también el consumo de la carne de cerdo fue mayor en éste período del año respecto al 2006; la cifra alcanzó un total de 122.953 toneladas, mostrando un crecimiento del  12,49%.

Avances en la cadena
El profesional referente en porcinos recalcó también en el transcurso de la charla brindada en Oncativo que uno de los aspectos donde más ha crecido la cadena en los últimos años es en la alimentación, pero que también, desde el punto de vista productivo, se han logrado avances muy importantes en nutrición y genética. “Hace unos 15 años atrás solo había dos o tres empresas que se dedicaban como anexo a la producción porcina; hoy tenemos empresas de punta que no solamente te venden la bolsa de alimento balanceado, sino que complementan su servicio con asesoramiento al productor, que antes no se hacía. Esto permitió un crecimiento mas o menos sostenido en el tiempo, logrando acompañar, felizmente, el contexto productivo del sector en cada período”, destacó.

 

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ARGENTINA. Claves para resistir este período crítico en la producción porcina

El doctor Jorge Brunori, técnico del INTA Marcos Juárez, destacó que la situación de la actividad no es la mejor hoy en día por los altos precios internacionales del maíz y la soja. Sin embargo, detalló que el INTA está trabajando con productores con menos de 100 madres prioritariamente, a fin de mejorar la eficiencia en las etapas productivas y hacer frente a la coyuntura actual. 

El INTA Oncativo y el Grupo Cambio Rural “Porcinos Centro” llevaron adelante la 2da. Jornada de capacitación para productores porcinos durante la noche del día miércoles 27 de junio. La actividad de capacitación tuvo lugar en el Centro Cívico Municipal de la ciudad, donde asistieron alrededor de 30 productores porcinos de la región.
Fueron responsables de guiar la jornada el doctor Jorge Brunori, técnico del Grupo Porcinos del INTA Marcos Juárez; y el ing. agr. Claudio Faner, titular de la cátedra de Producción Porcina en la Universidad Católica de Córdoba. Los profesionales abordaron temáticas vinculadas a la producción sustentable y eficiente, como así también los aspectos nutricionales que son necesarios repensar en este período crítico.

“La eficiencia es el aspecto donde más está fallando el productor porcino de pequeña y mediana escala, y es principalmente en este estrato, que comprende a productores con poco menos de 100 madres, sobre el cual el INTA está trabajando fuertemente, porque son en definitiva los que tienen un mayor bache productivo. Hoy tener un maíz a $355 la tonelada perjudica mucho a la producción, cuando el alimento en este sistema productivo es el 75% del costo de producir un kilo de cerdo. Esto nos introduce en una problemática difícil de abordar. Frente a este panorama se responde con eficiencia, tratar de sacarle la mayor productividad posible a cada madre que uno tiene en el sistema. Y estamos analizando con los grupos de producción cuales son los puntos débiles en general”, comentó Brunori.

Etapas críticas en la producción
El representante del INTA remarcó que algunos de los puntos críticos más destacables en la problemática productiva porcina se evidencian en el manejo de parto y el servicio. “Son puntos en los que se está fallando en este segmento de pequeños y medianos productores, por lo que es necesario adecuar el sistema de producción, planificando el trabajo, porque estamos ingresando a un mercado cada vez más globalizado, donde la competencia va a ser muy fuerte; y para esto hay que estar preparados”, destacó el profesional.

Por otra parte, el ingeniero agrónomo Claudio Faner, de la Universidad Católica de Córdoba, evidenció la importancia de trabajar también en otras etapas críticas de la producción, como son la primer semana de vida del lechón y el posdestete. Destacó que esta última etapa es las más delicada, desde el punto de vista nutricional, pero también ambiental y sanitario. “A partir del momento en que le quitamos la madre a los lechones, hasta que aproximadamente tienen unos 18-20 kilos de peso, es cuando en el animal se produce el mayor estrés. El cambio de lugar, el mezclarse con otros animales que no son sus hermanos y a los cuales se había acostumbrado, el cambio de ración, entre otros factores, son situaciones que generan estrés en el animal, y no hay que olvidarse que cuando se produce el destete, a los 30 días, son muy pequeños aun. Otra etapa crítica es la primera semana de vida, porque cuando nace el lechón lo hace con una serie de debilidades propias de la especie que, si no las controlamos y no las manejamos bien, se produce un pico de mortandad en ese período. Son situaciones de estrés que hacen que su sistema inmune se vea deprimido, y como son animales muy susceptibles a contraer enfermedades, esto se potencia si no se trabaja adecuadamente en estos aspectos”, destacó el profesional.

Un factor determinante para combatir el estrés
Faner acudió a la posibilidad de que estos establecimientos combatan parte del estrés generado en el animal a su nacimiento con lo que se denomina como cama. “Combatir este estrés es mas una cuestión de conocimiento y manejo, y no tanto de inversión económica en sí. Con el simple hecho de utilizar cama, es decir, fardo o paja de trigo durante los meses de invierno, y así facilitar que los lechones estén más calentitos, vamos a lograr menor mortandad en ese período que comprende la primer semana de vida, y por lo tanto en vez de destetar seis lechones se van a destetar ocho, y si el productor hace números, dos lechones más destetados por parto, a dos partos por año/madre, son cuatro animales más por madre; y esto con una simple norma de manejo, que en muchos lados aun no se hace correctamente”, remarcó el catedrático.

Momento complicado, pero de crecimiento sostenido
El experto en producción porcina del INTA Marcos Juárez reveló que la provincia de Córdoba sigue siendo muy importante a nivel de productividad porcina y destacó que “si bien se ha bajado muchísimo desde el año 88 hasta ahora en materia de productores vinculados a la actividad, casi un 50% menos, sigue siendo junto con Buenos Aires y Santa Fe prácticamente los que acaparan el 70% de la producción de cerdo del país”. Este decaimiento de productores dedicados a la actividad en la provincia no influyó significativamente en la producción nacional, y menos aun significó, paradójicamente, una caía en la cantidad de cerdos faenados en los últimos años, sino que fue la desventaja basada en el irregular ciclo de producción lo que llevó a que el sector vea una gran desconfianza a la hora de invertir en cualquier eslabón de ésta cadena, o reinvertir en sus explotaciones. “El productor ha vivido momentos muy difíciles, quizás mas largos que los períodos donde pudo recoger beneficios; y esto hace que siga con una cierta desconfianza hacia el futuro y no invierta el tiempo y el trabajo necesario para quedarse”, aseguró Brunori.

Esta coyuntura constante que vive el sector, por otra parte, suma puntos positivos que evidencian el crecimiento, específicamente en lo que refiere a la cantidad de cerdos faenados durante los primeros cinco meses del año. En este sentido, la Secretaría de Agricultura de la Nación detalló que, de acuerdo a estimaciones realizadas por la Oficina Nacional de Control Comercial Agropecuario (ONCCA), la faena de porcinos correspondiente al período enero-mayo de 2007 fue de 1.264.127 cabezas, lo que implica un crecimiento del 14% respecto a igual período de 2006. A su vez, la producción de carne de cerdo fue de 108.764 toneladas, cifra superior en un 10,6% a enero-mayo del año anterior. Por su parte también el consumo de la carne de cerdo fue mayor en éste período del año respecto al 2006; la cifra alcanzó un total de 122.953 toneladas, mostrando un crecimiento del  12,49%.

Avances en la cadena
El profesional referente en porcinos recalcó también en el transcurso de la charla brindada en Oncativo que uno de los aspectos donde más ha crecido la cadena en los últimos años es en la alimentación, pero que también, desde el punto de vista productivo, se han logrado avances muy importantes en nutrición y genética. “Hace unos 15 años atrás solo había dos o tres empresas que se dedicaban como anexo a la producción porcina; hoy tenemos empresas de punta que no solamente te venden la bolsa de alimento balanceado, sino que complementan su servicio con asesoramiento al productor, que antes no se hacía. Esto permitió un crecimiento mas o menos sostenido en el tiempo, logrando acompañar, felizmente, el 
 

 

 

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