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La mesa de producción porcina debatió sobre la realidad del sector en el Conservatorio Nacional de Infopork

Se realizó el primer Conservatorio Nacional organizado por Infopork, en el que dirigentes analizaron la caída de competitividad en pequeños y medianos productores por el alza de costos y el impacto del IVA. La mesa ratificó el impulso que podría generar el asociativismo y valorizó la ley para el sector aprobada en Diputados. También plantearon la preocupación por el estándar sanitario a partir de las exportaciones y defendieron un plan estratégico que se convierta en política de Estado. Participaron del encuentro Ian O’ Dwyer, presidente de GITEP y vicepresidente de CAPER, Francisco Manuel Luna, integrante de Aproporba, Alejandro Lamacchia, director de Economìas Regionales de CAME y director de FEBA y Facundo Rius, integrante de la Sociedad Rural de la Provincia de Buenos Aires y del Comité Porcino.

En relación al impacto del IVA, O’ Dwyer advirtió que los cambios van en contra de los intereses de producción. “Con tasas de interés del 80 por ciento es difícil encaminar nuevos proyectos y el IVA genera una parva monstruosa irrecuperable”, enfatizó. El presidente de GITEP destacó que la carga impositiva “va en contra de los intereses del sector” y advirtió que “con tasas de interés del 80 por ciento es difícil encaminar nuevos proyectos” “En comercio exterior seguimos con una balance comercial muy negativo. Tenemos que trabajar para competir en igualdad de condiciones pero en los últimos 6 meses nos han hecho mucho daño y la verdad, no entiendo por qué. Se hablaba de una transferencia de 1.300 millones de pesos al sector y eso no lo vimos”, opinó. Por su parte, Francisco Manuel Luna, admitió que “los pequeños y medianos productores no tienen la espalda para enfrentar la crisis” y añadió: “todos los productores trabajan a pérdida. El problema más grave es que para el pequeño y mediano productor, lo que se pierde no se recupera.”

Desde la Sociedad Rural de la Provincia de Buenos Aires, Rius consideró que “en la ley de reforma tributaria el sector se vio perjudicado por la baja del IVA ventas”. “ Comenzamos a comercializar al 10,5 por ciento mientras los insumos están en el 21 por ciento. Esto generó un IVA costo y con este saldo técnico en contra vienen una serie de problemas”, describió. Rius adelantó que “la Mesa ha realizado un informe y vamos a demostrar que era necesario lo que pedimos y fue errónea la medida que se tomó” El impacto en los pueblos y el valor de asociarse La producción porcina tiene una alta incidencia en el desarrollo y sustento económico de los pueblos y los dirigentes apuntan a fortalecer el asociativismo para enfrentar la crisis. Facundo Rius, precisó que “el productor argentino genera 36 mil productores y tiene un 90 por ciento de inversión privada, pero hay trabas del Estado que nos generan muchas incógnitas” “No hay rubro como el nuestro que genere tanto empleo y promueva tanta actividad en pueblos tan alejados de las grandes ciudades”, expresó, por su parte, O`Dwyier. “Nosotros empleamos más mujeres que hombres, es un sector muy particular y en estos meses la hemos pasado mal. No pedimos nada que no sea nuestro. No queremos un subsidio, solicitamos que nos dejen trabajar y nos dejen de molestar. Todos decían que el sector del cerdo iba a multiplicar la exportación y así no podemos”, aseveró.

Desde Aproporba, Francisco Luna manifestó que “los pequeños y medianos productores no tienen la espalda para enfrentar la crisis” “Hoy trabajan a pérdida. El problema más grave es que la pérdida del pequeño y mediano no se recupera. En Buenos Aires hay 2.500 productores que liquidaron sus animales. Ha dejado de ser una economía regional. Esto impacta en los pueblos porque el productor vive y consume en el lugar”, fundamentó. Luna precisó que “los pequeños y medianos productores no tienen la escala para estar en la actividad” y describió que “con 30 madres hace 5 años una familia vivía de su producción, pero hoy necesita 90 madres para tener una unidad productiva” “Una solución es el asociativismo. La actividad porcina es considerada más horizontal que vertical y no es un negocio cerrado, como otras producciones. Un productor con 30 madres no tiene unidad productiva sino llega al final de la cadena”, argumentó. Status sanitario Las condiciones sanitarias a partir del ingreso de carne porcina por exportaciones despertó la preocupación de los productores. “Somos libres de enfermedades tóxicas. Queremos cuidar este status”, añadió Luna.

Para Facundo Rius, “el gran esfuerzo que hacen los productores argentinos es por la preservación de un status sanitario envidiable para el mundo y vemos con preocupación los brotes de la Peste Porcina Africana” “El ingreso de carnes de países con Pierce afecta y mucho. Hay que tener un plan de prevención y contingencia”, subrayó. Plan estratégico y ley provincial Alejandro Lamacchia, director de Economìas Regionales de CAME y director de FEBA, consideró clave la generación de un plan estratégico al señalar que “es preciso prever el futuro”. “Hoy vivimos en una coyuntura que está en crisis y el 50 por ciento de los pequeños y medianos productores han dejado la actividad. No está previsto el desarrollo del sector y tenemos que imponer la palabra plan. Hemos constituido una mesa de trabajo para armar algo desde el sector Privado y acercarlo al Estado. Queremos que el pequeño y mediano productor tengan una previsión sobre lo que hará el sector en el futuro”, manifestó.

Lamacchia sostuvo que “es necesario realizar un estudio de mercado y planificar” y admitió que “no se hará de la noche a la mañana pero será la base de un trabajo serio” “El sector porcino genera mucho trabajo, está entre las principales producciones estratégicas de la Argentina. En la mesa de carnes el 85 por ciento está integrado por otros sectores y queremos que el sector porcino tenga mayor representación”, recalcó. El dirigente del sector porcino apuntó a que “es necesario armar un plan estratégico a 30 años, con propuestas de mediano y largo plazo”. “El censo será fundamental para reunir información y completar el diagnóstico. A partir de ahí definir objetivos para el futuro. No hay desarrollo de un país sin un plan estratégico. La inversión porcina es muy grande, no se cierra de la noche a la mañana. Se necesita previsibilidad”, puntualizó.

A su turno, Francisco Luna dijo que “el plan estratégico no debe ser una política del gobierno, sino una política de Estado” y aclaró que “esta es la forma de generar reglas claras al momento de invertir” En relación al proyecto de Ley que logró media sanción en Diputados y permitirá a la provincia de Buenos Aires contar con una normativa para el sector, Lamacchia lo valoró como “un avance importante” “El proyecto de ley se especifica la clasificación de los productores, se habla de grupos de asociativos y sus beneficios, se generan caminos para completar la cadena de valor y se habla de la necesidad de mantener el estado de origen de la carne que ingresa. Se garantiza que tenga todos los controles sanitarios y legales para cuidar al consumidor”, señaló. Agregó que “hay que pulir los mecanismos de control para que la ley se aplique abiertamente”

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