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Apuntes sobre contaminación seminal

Introducción

Para que la inseminación artificial tenga éxito, la calidad del eyaculado y de la dosis seminal es fundamental. El semen se califica como bueno cuando, además de cumplir con los estándares de motilidad y morfología hay ausencia de contaminación, esto es, no se detecta la presencia de bacterias.
Cuando la dosis seminal está contaminada la viabilidad seminal disminuye y a corto plazo se produce la muerte espermática. Como consecuencia aumenta el riesgo de patologías reproductivas en la hembra que darán como resultado alteraciones de la fertilidad. Por lo tanto, en los Centros de Inseminación Artificial (CIAs) la higiene es, o debería ser, un punto crítico durante todo el proceso de producción seminal, desde la colecta del eyaculado hasta la producción de la dosis de semen.

FUENTES DE CONTAMINACIÓN BACTERIANA

1. Verracos.

La mayoría de los contaminantes identificados durante la colección del semen tienen su origen en la materia fecal o el líquido prepucial del verraco. La piel del verraco y el pelo, el maniquí, y cualquier otra superficie que entra en contacto con el verraco debe considerarse fuente de contaminación. Foto 1. Restos de suciedad en la parte inferior de un maniquí de colecta

2. Ambiente.

Los contaminantes medioambientales incluyen materia orgánica como alimento o cama, sistema de aire/ventilación y el agua.

3. Personas.

Con frecuencia son los culpables de diseminar un organismo de origen animal o ambiental durante los procesos rutinarios de recogida y procesado de semen (contaminación cruzada)– Cualquier organismo que entre en el laboratorio desde la sala de verracos (semen, contenedores, personas, etc.) debe ser considerado como contaminante potencial y por lo tanto tratado de forma adecuada.
– El material que entra en el laboratorio procedente de la nave de verracos debe identificarse como peligroso. El semen fresco es un riesgo “sano” con el que hay que tomar precauciones extras. Siempre hay que tener en cuenta que no es posible identificar
con la vista si el semen está o no contaminado.
– Una vez que una cepa espermicida se hace resistente al antibiótico y la bacteria contamina ciertas áreas del laboratorio, el proceso para su identificación, localización y eliminación puede ser largo.

FACTORES DE RIESGO QUE CONTAMINAN EL SEMEN DURANTE LA COLECCIÓN

1. Higiene deficiente del animal o del alojamiento
2. Ambiente con temperatura y humedad altas y presencia de humedades en el suelo
3. Técnica errónea en la colección de semen.

– Las bacterias son componentes “normales” del eyaculado del verraco. Generalmente, las bacterias introducidas durante la monta natural tienen poco efecto en los resultados de fertilidad. Sin embargo, las bacterias pueden afectar negativamente a la fertilidad del semen conservado.

– Hay pocos métodos que puedan ser considerados eficaces cuando existe contaminación bacteriana ya sea en el semen puro o diluido.
Una estrategia muy difundida consiste en agregar antibióticos adicionales al diluyente. Los CIAs que utilizan la adición extra de antibióticos pueden llegar a crear resistencias.

INDICADORES CARACTERÍSTICOS DE LA CONTAMINACIÓN BACTERIANA EN SEMEN

1. Aglutinación espermática
2. Pobre o nula motilidad
3. Acrosomas dañados – El mecanismo de acción, o los medios por los cuales las bacterias dañan el semen del verraco, se basa generalmente en su efecto espermicida. Las bacterias se unen a la superficie del esperma y promueven la adherencia de los espermatozoides entre sí a través de la membrana dañada.

MÉTODOS PRÁCTICOS PARA EL CONTROL DE LA CONTAMINACIÓN BACTERIANA

1. Vaciado de la bolsa prepucial, de esta forma se reduce la contaminación del semen por la presencia de los líquidos prepuciales en el momento de la recogida de semen.

2. Limpieza del prepucio con una mezcla de antibiótico+desinfectante. Esta práctica es difícil de apoyar, excepto en circunstancias extraordinarias y según la opinión del veterinario ya que la re-colonización es inevitable.

Colecta correcta de semen manual y mediante sistema automático.

3. Agregar antibióticos adicionales al diluyente del semen es una práctica popular. Esto se debe considerar como una medida a corto plazo, y debe ser realizado solamente bajo la supervisión y dirección del veterinario, conjuntamente con los resultados del antibiograma. Una vez que la fuente de contaminación se ha identificado y tratado, el antibiótico debe eliminarse.

4. Utilizar diluyentes en cuya composición utilicen antibióticos de tercera generación (aminoglicósidos y cefalosporinas) que muestran una excelente tolerancia frente a las células espermáticas. Su espectro de actuación es mayor y más potente contra gram positivos y negativos, incluyendo E. Coli, Klebsiella, Proteus, Serratia, Leptospira, Pseudomonas, Micoplasma y frente a la mayoría de las especies de salmonellas y enterobacterias.

5. Llevar a cabo exámenes bacteriológicos mensuales o trimestrales a nivel de semen puro, semen diluido, diluyente, colorantes y otros materiales u objetos que entran en contacto directo o indirecto con el semen. Las muestras pueden ser cultivadas y examinadas en un laboratorio especial o
en el laboratorio propio utilizando kits de control como los lamino cultivos. Las áreas de laboratorio mesas, platinas calefactadas etc. deben también someterse a inspección.

6. La realización de chequeos diarios de control de calidad y de motilidad de las muestras de cada lote de semen asegurará que el CIA sea el primero en conocer si hay un problema.

CONCLUSIONES

1. Es necesario reducir al máximo la contaminación durante la recolección y el procesado del semen, esto es poner en práctica las denominadas técnicas que minimizan la contaminación (TMC)

2. La técnica de recogida con doble guante puede ser un método muy eficaz, o ineficaz. El objetivo es utilizar una mano limpia durante el proceso real de la recogida. Si el segundo guante se contamina al inclinarse sobre el verraco o dar un estímulo adicional, en ese caso la técnica no es eficaz. Algunos operarios encuentran necesario utilizar 3 guantes, o llevar guantes limpios adicionales en sus bolsillos. Si el segundo guante se contamina al inclinarse sobre el verraco o dar un estímulo adicional, en ese caso la técnica no es eficaz. Algunos operarios encuentran necesario utilizar 3 guantes, o llevar guantes limpios adicionales en sus bolsillos.

3. La eliminación de la fracción preespermática del eyaculado (las primeras secreciones que son de color claro) permite evitar que la fracción con la concentración más alta de bacterias contamine el resto del eyaculado

4. No emplear antibióticos de forma rutinaria y utilizar un diluyente de calidad que asegure el control bacteriano.

5. Realizar chequeos de calidad periódicamente. Analizar dosis seminales de forma aleatoria para el cultivo rutinario y siempre que se observe una disminución en la capacidad de conservación de las dosis seminales.

6. Las pautas a seguir deben ser realizar el cultivo mensual en el 1% de las recogidas totales (eyaculados individuales o mezclados) o de cuatro muestras por semana.

7. Las bacterias aisladas en el semen de verraco desarrollan resistencia a los antibióticos, y facilitan la contaminación por otros agentes microbianos. Además, en un futuro es posible que el uso continuado de los antibióticos se prohíba.

8. Es siempre productivo la asesoría del CIA por personal externo para resolver no solo los problemas existentes, sino lo que es más importante, ayudar a identificar los puntos críticos para prevenir la aparición de problemas.

Aglutinación por contaminación (100x inmersión imagen de Sperm Vision®)

 

Autor: Dra. Carmen de Alba Romero. Servicio Técnico de Minutub Ibérica, Biotay.

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