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Semana de la Porcicultura en Tucumán

El 14 de junio se celebra el Día Nacional de la Porcicultura, fecha que conmemora la creación de la Asociación Argentina de Productores Porcinos (AAPP), una de las primeras que se fundó en el país en el año 1922.

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Los últimos datos oficiales del SENASA (2019) reflejan que el 97% de los establecimientos productivos porcinos del país continúan siendo pequeños (entre 1 y 50 madres), concentrando el 45% del total de cerdos del stock nacional. Los establecimientos medianos (51 a 100 madres) representan el 2% del total, con el 12% de los animales; mientras, los grandes (más de 101 madres) son el 1% y poseen el 43% del total de porcinos. Esto demuestra que, pese a la crisis del año pasado, los pequeños productores aún persisten en una actividad que tiende a concentrarse.

Según la Secretaria de Agroindustria de la Nación, el contexto ha mejorado ya que en el primer trimestre del año la producción nacional aumentó un 5% y las exportaciones lo hicieron en un 47%, mientras las importaciones disminuyeron un 12% respeto al mismo período de 2018. “El hecho de que esté ingresando menos carne de afuera genera un alivio para los productores, debido a que la importación de los últimos años generaba gran preocupación y una mayor dificultad para el desarrollo del sector nacional”, explicó la Dra. Ing. Zoot. María Zimerman del Instituto de Investigación Animal del Chaco Semiárido (IIACS) del INTA.

La investigadora, además, señaló que existen expectativas de crecimiento en el sector, ya que el precio del cerdo y el consumo per cápita anual (15 kg.) se mantienen en ascenso, ubicándose en el 3er lugar en el consumo de carnes después de la vacuna (50 kg.) y de pollo (43 kg.). El aumento del precio de la carne vacuna también abrió una brecha de crecimiento que la cadena está captando. Por otra parte, la reciente apertura del canal comercial a China (principal productor, importador y consumidor mundial de carne porcina), que actualmente se encuentra afectada por la aparición de la Peste Porcina Africana (PPA), abre una oportunidad de exportación altamente alentadora para el sector nacional.

La producción porcina local

La actividad todavía es una materia pendiente en la provincia, ya que si bien cuenta con condiciones agroecológicas favorables para la cría de cerdos, aún no produce la cantidad suficiente para autoabastecerse. Los datos del SENASA (2019) muestran 1.002 establecimientos registrados a nivel local, con un total de 7.213 madres, representando el 0,75% del stock nacional. El 97% de esos establecimientos tiene hasta 50 madres, es decir, son pequeños productores que, por lo general, no están agrupados. Se trata de emprendimientos que sirven de sustento al grupo familiar, contribuyendo al arraigo rural, donde el cerdo es parte de un sistema diversificado de producción con puntos críticos en todos los aspectos de la eficiencia productiva.

Con el fin de promover el desarrollo de la actividad y consensuar estrategias favorables, en el mes de julio de 2017, nació la Mesa Porcina Provincial. Fue a partir de la convocatoria de la Dirección de Ganadería de Tucumán, con el aporte del INTA, la Facultad de Agronomía y Zootecnia (FAZ-UNT), la Secretaría de Agricultura Familiar (SAF), el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y la Dirección de Alimentos (DA).

“Este tipo de ámbitos sirve para generar un canal de diálogo entre los diferentes actores. Si bien el sector productivo todavía no está representado formalmente, el año pasado hicimos reuniones en diferentes lugares del interior de la provincia para salir al territorio y tener contacto con los productores porcinos locales. De este modo, se convirtió en un espacio abierto para que ellos se involucren y formalicen sus demandas”, comentó la Ing. Zoot. Ruth Macedo de la AER Monteros del INTA.

Una de los principales temas tratado en las reuniones estuvo relacionado con la falta de control sobre la carne porcina importada descongelada y vendida como fresca en algunos supermercados locales. En este sentido, la Dra. Zimerman indicó que “si bien el congelamiento de la carne resulta un procedimiento adecuado para incrementar el tiempo de almacenamiento, es sabido que afecta las propiedades físico-químicas del producto y, por lo tanto, su vida útil”.

Fuente: www.tucumanoticias.com.ar

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