“La debilidad de la industria porcina argentina no está en el primer eslabón”

“La debilidad de la industria porcina argentina no está en el primer eslabón”

Entrevista al economista Carlos Seggiaro

 

Al inicio de la Charla, el economista pide separar dos aspectos para pintar un panorama de la economía actual, uno es el comportamiento general del precio de los comodities y otro es el enfoque particular sobre algunos productos como es el maíz.

 

La lectura de Seggiaro sobre el comportamiento general de los comodities de las materias primas es una lectura de recuperación de precios que a lo largo de todo el segundo semestre del año que tiene que ver con la recuperación productiva sobre todo en el hemisferio norte; y además, una lectura trasladada al año que viene que también es positiva o de buenos precios porque, vacuna mediante, todo indicaría que la economía mundial va a seguir en un proceso de recuperación de demanda, particularmente en el sudeste de Asia; con lo cual la lectura de mercado para los comodities del año que viene es una lectura positiva. Tazas de interés cercanas a cero, una gran liquidez a nivel internacional y un dólar que tendencialmente se debilita frente al resto de las monedas fuertes del mundo: euro, yen, libra, son un combo que juega a favor claramente del comportamiento de los precios de los comodities.

 

Para el caso de la soja y el maíz, el economista relata que desde hace dos meses el mercado de Chicago está mirando el clima sudamericano con mucha preocupación por la presencia de La Niña y la lectura que existe con respecto a los problemas climáticos que se puedan generar en Sudamérica; a lo anterior le suma un componente de incertidumbre por los problemas que se visualizaron en China con inundaciones que afectaron a las zonas productoras de maíz y que podrían acelerar compras adicionales del país asiático al mercado mundial para abastecer a su mercado interno.

 

La otra pata que Seggiaro invita a analizar es la de aquellos productos que tienen un mix de mercado interno y mercado externo, como son los lácteos o el sector porcino, donde se entra a mirar una capacidad de compra acotada por la pérdida del poder adquisitivo de millones de personas que se ha producido en los últimos tres años particularmente y que les ponen techo a los procesos de los precios.

 

El caso del sector lácteo y el aumento de sus costos que no pueden trasladar al precio para el consumo es un claro ejemplo de que lo que es bueno para un productor agrícola no es necesariamente bueno para un productor de proteína animal. Los intereses dentro del sector agropecuario difieren.

 

“Se están subiendo todos los costos no solamente el precio del maíz; en una Argentina donde la aceleración de la inflación es inevitable. Hay que mirar eso de cara al próximo año ya que sin lugar a dudas la inflación va a ser más alta que la de este año. Es una advertencia para la estructura de costo de la empresa vinculadas al mercado interno, no podes trasladar directamente ese aumento de costo al precio final” cuenta.

 

Cuando es consultado por la situación de la porcicultura argentina, Seggiaro responde: “la debilidad mayor que le puedo señalar al sector porcino no está tanto planteada en el primer eslabón de producción primaria sino en el resto de los eslabones: la faena, el desposte, la cadena de frío; está haciendo falta una inversión para poder salir a competir en el mundo”.

 

Redacción Infopork