EE.UU.: Biden profundiza su lucha contra los monopolios de la carne

EE.UU.: Biden profundiza su lucha contra los monopolios de la carne

El presidente de Estados Unidos destinará más de u$s1.000 millones para fortalecer a pequeños frigoríficos y ganaderos con el objetivo de terminar con la concentración en el negocio.

 

En el primer día hábil del año el presidente de Estados Unidos, Joe Biden, llevó adelante una reunión clave que marca en parte lo que será su gestión en este 2022: luchar contra los monopolios cárnicos, que “con sus prácticas anticompetitivas” llevaron los precios de la carne a aumentar 16% interanual en noviembre pasado, impulsado así la inflación en el país del norte. En este marco el mandatario anunció, en un encuentro virtual con ganaderos y procesadores de carne independientes, el lanzamiento de un plan global para terminar con la concentración del negocio al que destinará más de u$s1.000 millones.

 

En un comunicado emitido por la Casa Blanca luego del encuentro detalla que “cuatro grandes empresas empacadoras de carne controlan el 85% del mercado de la carne vacuna. En el sector avícola, las cuatro principales empresas procesadoras controlan el 54% del mercado. Y en la carne de cerdo, las cuatro principales empresas procesadoras controlan alrededor del 70%. Cuando los intermediarios dominantes controlan gran parte de la cadena de suministro, pueden aumentar sus propias ganancias a expensas tanto de los agricultores, que ganan menos, como de los consumidores, que pagan más”.

 

La administración de Biden le pone nombre y apellido a las empresas que acaparan el negocio de la carne vacuna: Tyson Foods, Cargill, National Beef Packing Company y JBS, estas dos últimas controladas por empresarios de Brasil. En este marco, lo que el Gobierno norteamericano apunta es a fortalecer a aquellos pequeños frigoríficos o empacadoras de carne para que haya más jugadores en el negocio, al tiempo que los ganaderos también tengan la opción de elegir a quién le venden su producción y bajo reglas de juego más justas.

 

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El plan global incluye desde fondos directos para los pequeños frigoríficos, pasando por la facilitación de acceso al crédito hasta la capacitación para sus trabajadores a través del Departamento de Agricultura de Estados Unidos. Un proyecto global que no solo apunta a quitarle el poderío a estas grandes empresas sino también a enriquecer las economías alrededor de las firmas independientes que hoy están a la sombra de multinacionales que dominan el negocio no solo en Estados Unidos, según explicaron desde la Casa Blanca.

 

“Los participantes de la mesa redonda describieron cómo la falta de competencia en la cadena de suministro de carne y aves de corral afecta sus negocios y sus vidas, y los desafíos que enfrentan debido a que unas pocas empresas grandes dominan los mercados de procesamiento. Los agricultores y ganaderos explicaron que a menudo están a merced de unos pocos compradores que determinan el precio que reciben, y que incluso cuando estos conglomerados aumentan los precios en las tiendas de comestibles, bajan los precios para los agricultores y ganaderos perjudicando también a los consumidores y las comunidades rurales”, detalla el comunicado de la Casa Blanca posencuentro.

 

En este marco también se anunció que el Departamento de Justicia y el Departamento de Agricultura lanzarán un plan conjunto para facilitar la denuncia de acciones anticompetitivas al gobierno. Concretamente, el presidente de Estados Unidos busca acabar con el monopolio cárnico pero quiere de aliados a los ganaderos y a los consumidores.

 

Otra de las iniciativas que impulsa el Gobierno norteamericano y que ya levantó polémica en el sector es el cambio de estándares para otorgar el etiquetado de “Producto de EE.UU.” Según detallan desde la Casa Blanca buscan que “los consumidores puedan comprender mejor de dónde proviene su carne”. Según las reglas de etiquetado actuales, la carne puede etiquetarse como “Producto de EE.UU.” simplemente si se procesa en territorio norteamericano, por ende si el ganado es importado de otro país también lleva esa etiqueta. “Creemos que esto podría dificultar que los consumidores estadounidenses sepan lo que están obteniendo. El USDA ya ha comenzado una revisión para aclarar los estándares”, adelantaron.

 

En definitiva, a pesar de la resistencia en el sector empresario que nuclea a las grandes corporaciones, Biden no duda en encarar una fuerte política anti monopolio y promete en el corto plazo más acciones y más millones de dólares para frenar el incremento del precio de la carne y el poder dominante que hoy tienen apenas un puñado de empresas.

 

Fuente: ambito.com

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