La guerra y la urea: ¿Por qué están en jaque los fertilizantes?

La guerra y la urea: ¿Por qué están en jaque los fertilizantes?

Charlamos con Marianela De Emilio sobre la situación mundial de la industria y el mercado de los fertilizantes a partir del conflicto entre Rusia y Ucrania.

 

De Emilio es Ingeniera Agrónoma, Máster en agro negocios, especializada en el análisis de mercado y en gestión de las agro empresas, es decir se dedica a leer lo que está pasando en el mercado. Pero para hablar del estado actual de la industria de los fertilizantes es importante entender cómo ha ido cambiando en las últimas décadas. Los fertilizantes se han transformado mucho desde un tiempo a esta parte, estamos hablando desde la revolución agrícola de los 90 donde que ya la tecnología tomó otro color sobre la tierra. Al igual que otros insumos como la genética, los fertilizantes tienen un impacto directo sobre los rendimientos de los cultivos:

 

“En Argentina hace 10 años atrás, el trigo prácticamente no se fertilizaba, era un grano que se cultivaba como se podía y con la calidad de suelo que se tenía. En los últimos años se ha comenzado a fertilizar y los cambios han sido muy notables. Por lo cual, tanto trigo como maíz, tienen una gran dependencia de los fertilizantes y en ambos casos, del costo total de todo lo que hace falta para sembrar, un 40 o 50% está representado por los fertilizantes. En marzo del año pasado una urea valía 400 o 500 dólares, ahora está en 1300 dólares. Es un aumento tan notable que no tiene que ver con otra cosa que no sea una cuestión geopolítica” explica De Emilio.

 

Ahondando más en la cuestión, la ingeniera habla del caso de la Urea, uno de los fertilizantes más populares y que es el que aporta nitrógeno en los cultivos. La misma se produce capturando el nitrógeno del aire y para llevar ese elemento del estado gaseoso al físico, se necesita mucho gas. Es una actividad muy dependiente de este recurso y como el gas se provee desde países con gran disponibilidad como Rusia, todo el conflicto que está ocurriendo se relaciona con eso: se eleva el precio del gas, se eleva el precio de la urea y se eleva todo el precio de lo que viene detrás.

 

Pero los problemas en este sentido no comenzaron con el conflicto entre ambas ex repúblicas soviéticas, ya desde el 2020 se arrastran problemas logísticos a nivel mundial por la cuestión sanitaria a raíz de la pandemia de Covid 19, generando trastornos en el abastecimiento y sobre todo con traslado lo que por supuesto elevó en algún punto el precio de los fertilizantes. “El conflicto entre Rusia y Ucrania, teniendo en cuenta que el primero es un gran abastecedor de insumos energéticos el cuál el gas es uno, hace que sea tan importante su papel en esta industria. Rusia exporta al mudo el 80% de la Urea que el mundo compra. Argentina produce Urea, pero nos abastecemos en un 20%, el resto necesitamos comprarlo afuera, China y Rusia son nuestros principales proveedores. Pero China está nuevamente con problemas sanitarios, lo que enrarece aún más el panorama de los fertilizantes” puntualiza De Emilio.

 

Las consecuencias ya se pueden ver: desde febrero del año pasado, cuando el impacto de la sequía en Sudamérica estaba teniendo un efecto importante en los volúmenes, ya los granos empiezan a subir de precio. En diciembre del año pasado vuelven a aumentar porque tenemos una segunda Niña consecutiva, que es la sequía. En febrero-marzo se frenó un poco a suba de precios, pero comienza el conflicto entre Rusia y Ucrania, los cuales no solo producen maíz y trigo que exportan al mundo, sino que hay doble impacto por la producción de fertilizantes del primero.

 

“Si vemos los precios internacionales del trigo y del maíz, están muy sostenidos en niveles muy altos de precios. No tenemos mucho más para subir, estamos prácticamente en precios récords. Pero el tema no es si se sostienen estos precios altos sino también la disponibilidad de los fertilizantes, que los podamos comprar. Si llega a ocurrir esto, tenemos una limitante para producir el maíz y el trigo que vienen ahora, no el que ya está cosechado. Todo esto configura la geopolítica ¿se va a poder producir? ¿va a ser más caro?” se pregunta la especialista.

 

¿Y Argentina?

 

Argentina produce una cierta cantidad de Urea, pero sólo el 20 % de lo que necesita. Parafraseando a su jefe y colega de INTA Las Rosas, el Ing. Agr. Ricardo Pagani,  De Emilio comenta que «existen lugares en donde podemos tener autoproducción de gas» sumando claramente al análisis la oportunidad de Vaca Muerta, como parte de nuestros recursos energéticos, aún no explotados, y que permitiría auto abastecernos de gas para poder, entre otras cosas, producir urea, independientemente de lo que pase en el otro hemisferio. Es decir que a nivel local tendríamos posibilidades de sortear esta situación de alguna forma, pero requiere de decisiones políticas.

 

“Si el segundo posible vendedor nuestro es China y ellos empiezan a hacer ruido con cuestiones sanitarias ¿Qué hacemos? Nos damos cuenta cuán vulnerable es nuestro sistema productivo a cualquier impacto como el que está ocurriendo ahora. Estos dos países son los principales exportadores de fertilizantes y no podemos reemplazarlo por otras fuentes nitrogenadas que por lo menos no afecten al rendimiento” plantea De Emilio sobre la situación de Argentina, pero atinadamente propone cerrar el tema con un mensaje optimista: “Si esta situación se resolviera en un corto plazo las cosas volverían a un cause más normal. Hoy los productores de cerdos tienen que prestar atención al corto plazo, para no pagar sobreprecios, cómo manejar las compras de sus insumos y poder tener una producción rentable”.

 

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Redacción Infopork

 

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