Bioseguridad en las granjas porcinas para fortalecer la sanidad de la producción

Foto del autor

escrito por Redacción Infopork

Con motivo al Día Nacional de la Porcicultura, desde Senasa destacaron el rol clave de los planes sanitarios y la vigilancia epidemiológica en las granjas argentinas.

Cada 14 de junio se celebra en Argentina el Día de la Porcicultura, en homenaje a la creación de la Asociación Argentina de Productores Porcinos (hoy Federación Porcina Argentina). En este marco, el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) reafirma la importancia de aplicar estrictos protocolos sanitarios para garantizar una producción porcina saludable, inocua y competitiva.

Según datos actualizados a 2025, el país cuenta con más de 67.600 establecimientos porcinos registrados, que albergan más de 5,3 millones de animales. Frente a estos números, el Senasa subraya la necesidad de reforzar las medidas de bioseguridad en cada granja, especialmente por el impacto que pueden tener los movimientos de animales entre establecimientos en la propagación de enfermedades.

A través del Programa Nacional de Enfermedades de los Porcinos, el organismo define estrategias para la prevención, control y erradicación de patologías de alto impacto sanitario, tanto presentes como ausentes en Argentina. Entre ellas, se destacan la Peste Porcina Africana (PPA), la Peste Porcina Clásica (PPC) y el Síndrome Respiratorio y Reproductivo Porcino (PRRS).

En sus controles de rutina, Senasa fiscaliza el cumplimiento de las condiciones de higiene, realiza muestreos serológicos y certifica el estatus sanitario de las granjas mediante veterinarios privados acreditados. Estos profesionales, junto con una red de laboratorios fiscalizados, trabajan en la detección y control de enfermedades incluidas en los programas oficiales.

Además, se establecen condiciones específicas para el control de enfermedades como Aujeszky y Brucelosis Porcina. Para los predios de menor escala, el organismo recomienda asegurar la contención de los animales domésticos y evitar el contacto con poblaciones de cerdos asilvestrados.

Otra medida clave para asegurar la inocuidad alimentaria es la técnica de Digestión Artificial, utilizada en laboratorios habilitados para detectar la presencia del parásito Trichinella spp., causante de triquinosis. Este procedimiento es el único diagnóstico postmortem que garantiza la producción de carne segura para el consumo humano.

Arrecifes, Provincia de Buenos Aires. Cochinillos mamando de la teta de la madre en un criadero de porcinos.
Please follow and like us:
Pin Share

Deja un comentario

Sitio protegido por Google reCAPTCHA. Ver políticas de privacidad y términos de servicio.

RSS
Follow by Email
Twitter
Visit Us