La Organización de Porcicultores Mexicanos (Opormex) advirtió sobre la creciente presión que enfrentan los productores nacionales debido a las importaciones de carne de cerdo desde Estados Unidos, que representan el 85% del total importado por México —1,73 millones de toneladas— y que, según denuncian, ingresan al país a precios por debajo de los costos de producción locales.
Desde Opormex, señalaron que estas prácticas de dumping se han registrado durante los últimos tres años, afectando la rentabilidad del sector y poniendo en riesgo la continuidad de numerosas granjas. “De mantenerse esta tendencia, comenzarán a cerrar las unidades de reproductoras y se perderán puestos de trabajo”, advirtierón.
Además de Estados Unidos, Brasil se ha sumado como proveedor con costos aún más bajos, lo que ha contribuido a que la mitad de la carne de cerdo que se consume en México sea importada. En el mismo período, el consumo per cápita aumentó de 19,5 a 22 kilos anuales.
Reclamos y propuestas del sector
Opormex ha solicitado al gobierno mexicano medidas urgentes para equilibrar el intercambio comercial y proteger la producción nacional. Entre sus propuestas se incluye elevar la participación de la carne porcina mexicana en el mercado interno del 51% al 70%, lo que implicaría la incorporación de unas 300.000 granjas de reproductoras.
La organización también pide establecer cupos para las importaciones brasileñas y revisar la legislación vigente. “Necesitamos una Ley de Bienestar Animal competitiva que prevenga enfermedades como la diarrea epidémica porcina y una actualización de la Norma 001 de Aguas Residuales, cuyos requisitos encarecen la producción y restan competitividad internacional”.
En el primer trimestre de este año, la importación de carne porcina desde Estados Unidos aumentó un 15%, lo que, según el sector, refuerza la urgencia de aplicar medidas para evitar mayores desequilibrios










