Purines de cerdo: desarrollan un tratamiento con residuos vegetales que reduce emisiones contaminantes

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escrito por Redacción Infopork

Un equipo internacional de investigadores ha desarrollado un innovador método para tratar los purines porcinos que logra reducir significativamente la liberación de gases de efecto invernadero, como el amoníaco y el metano, durante su almacenamiento. La tecnología utiliza subproductos vegetales, ofreciendo una alternativa más sostenible y menos agresiva que los tratamientos químicos tradicionales.

El proyecto fue llevado a cabo por la Estación Experimental del Zaidín (CSIC), el Centro Tecnológico EnergyLab y la Universidad de Copenhague, en el marco del programa europeo Horizonte 2020 (Treat2ReUse).

Un fertilizante más seguro y con mejores propiedades

El purín porcino, mezcla líquida de heces y orina de cerdo, es un fertilizante orgánico valioso pero altamente contaminante si se gestiona sin tratamiento. En este estudio, los científicos incorporaron al purín un subproducto líquido de la industria de proteínas vegetales conocido como brown juice, rico en azúcares y nutrientes.

Esta combinación activa una fermentación natural gracias a bacterias lácticas presentes en el estiércol, que transforman los azúcares en ácido láctico. Este proceso reduce el pH, evita la liberación de amoníaco y metano y mejora el valor fertilizante del purín, manteniendo los nutrientes clave para las plantas.

Resultados y comparativa de métodos

Durante 42 días de almacenamiento, los investigadores probaron distintas estrategias: purín sin tratar, con glucosa, con brown juice y con acidificación química tradicional (ácido sulfúrico). La combinación de brown juice con una leve acidificación resultó ser la opción más eficiente:

  • Redujo las emisiones de gases nocivos.

  • Estabilizó la acidez por debajo de 5,5 de pH.

  • Disminuyó la necesidad de químicos agresivos.

“Esta técnica no solo mejora la gestión ambiental de los criaderos de cerdo, sino que también permite a otras industrias dar valor a sus subproductos, generando un círculo virtuoso de economía circular”, destacó Beatriz Gómez-Muñoz, investigadora del CSIC y autora principal del estudio publicado en Journal of Environmental Chemical Engineering.

Próximos pasos: hacia una aplicación comercial

Los próximos ensayos buscarán determinar las cantidades óptimas de brown juice y ácido para diferentes tipos de purines y condiciones climáticas. El objetivo final es trasladar esta solución a granjas comerciales, reduciendo la huella ambiental de la producción porcina y promoviendo la reutilización de nutrientes.

Fuente: Fundación Descubre

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