El comercio exterior del sector porcino argentino volvió a mostrar una marcada diferencia entre exportaciones e importaciones durante octubre de 2025. Según el informe mensual elaborado por JLU Consultora, las exportaciones de carne de cerdo totalizaron 1.059 toneladas, cifra que representa una caída del 30,5% respecto a septiembre y un descenso interanual del 25,1%.
La consultora detalló que las ventas externas “siguen sin despegar” pese a un tipo de cambio más favorable, debido a la persistente incertidumbre económica y los altos costos internos, factores que continúan afectando la competitividad del sector exportador. La carne de cerdo representó el 22,5% del total de exportaciones cárnicas del país durante el mes.

Importaciones en alza: récord para el siglo XXI
En contraste, las importaciones de carne porcina alcanzaron 3.720 toneladas, con un incremento del 25,6% interanual, aunque un descenso del 10,5% frente a septiembre. Según el análisis de Juan Luis Uccelli, titular de JLU Consultora, la cifra importada anual “será récord en el presente siglo XXI” y evidencia “que algo no estuvo bien y aún no se ha corregido”.
El especialista subrayó que este fenómeno responde a una combinación de factores: el aumento del consumo interno de carne porcina, el crecimiento de la producción local, y una amplia oferta de carnes complementarias que termina desplazando a la producción nacional.
“Estamos ante un triste puré de carnes —advirtió Uccelli— que afecta a la industria local y beneficia al protegido grupo de los importadores”.
Un panorama desigual para el cierre del año
De mantenerse la tendencia, el 2025 cerrará con un fuerte desequilibrio en el comercio exterior porcino argentino, marcado por una balanza negativa y una competencia creciente con productos importados.
Aun así, el informe destaca que existen actores que continúan haciendo el esfuerzo por mantener el ritmo exportador y sostener la presencia de la carne porcina argentina en los mercados internacionales.










