La carne procedente de Brasil puede ser vetada por Rusia

La carne procedente de Brasil puede ser vetada por Rusia

Rusia, insatisfecha con las garantías dadas por los suministradores de carne brasileña, está llevando al importador ruso a buscar otros mercados, principalmente latinoamericanos, como los de Argentina, Chile, Uruguay, Paraguay y Colombia. El aumento drástico de las importaciones de carne en los últimos años, no fue acompañado por una mejora en la calidad de los servicios sanitarios de Brasil, según el Servicio Federal de Supervisión Sanitaria y Fitosanitaria de Rusia.

Rusia tenía un número muy pequeño de inspectores en Brasil, que debían controlar miles de toneladas de carne y derivados, ya que Brasil no había adoptado, entre otras cosas, un sistema de inspección adecuado a las peticiones de Rusia, detectándose incluso la falsificación de algunos certificados sanitarios.

Estos inspectores apreciaron irregularidades sistemáticas cuando procedían a inspeccionar los procesos de producción de carne, lo que levantó sospechas sobre la eficiencia de los servicios sanitarios brasileños, por lo que se suspendieron las importaciones de carnes de varias empresas brasileñas, alegando la presencia de contaminación microbiológica y las irregularidades en los certificados.

Ante esta situación, Brasil envió una misión a Rusia para presentar los nuevos procedimientos sanitarios adoptados por el país y asumiendo una nueva serie de exigencias del Gobierno ruso, entre ellas, la responsabilidad brasileña para habilitar o deshabilitar los mataderos que se autorizasen para exportar a Rusia. La carne exportada a Rusia deberá proceder de animales sacrificados en los Estados Federales autorizados. Esta medida ha sido impuesta para impedir que animales de otros Estados, no autorizados por el Gobierno ruso, sean embarcados como procedentes de Estados autorizados. El MAPA-Brasil, ha informado sobre los cinco Estados que tienen autorizada la exportación, tanto para carne bovina como porcina, y que son: Río Grande del Sur, San Pablo, Mato Grosso, Tocantins y Goiás.

Según se informa desde Rusia, las nuevas exigencias tomadas e indicadas para la exportación a su país, aumentan la responsabilidad del Gobierno brasileño y de sus empresarios, dado que los patrones sanitarios para esta exportación pasan a ser más exigentes.

Los mataderos a los que se prohibió exportar a Rusia tendrán que adaptarse a las nuevas medidas para volver a ser autorizados, siempre y cuando cumplan las nuevas exigencias.

Según el MAPA-Brasil, el Gobierno ruso ha dado un plazo hasta el 1 de julio para que todas estas medidas sean implantadas. Posteriormente, se ha dado un plazo de discusión entre ambos Gobiernos, para firmar un Protocolo de Entendimiento, donde se contemplen todas estas nuevas medidas y su revisión, que debería celebrarse el primero de noviembre del presente año.