Tener un plan

Tener un plan

Charlamos con la coordinadora del Clúster Porcino de Tandil, Victoria de Estrada, sobre la presentación de los resultados del Plan Integral de Ordenamiento Porcino.

 

El Cluster Porcino integra toda la cadena de valor del sector porcino -producción primaria, granjas pequeñas y medianas, profesionales especializados, industria de la carne, fábricas de chacinados y embutidos. El Cluster posibilita apoyar el desarrollo de todo el entramado productivo, gracias a la continua labor de las siguientes instituciones: Consejo de la Denominación de Origen del Salame (DOT), Asociación de Productores Porcinos de Tandil (APPORTAN), Colegio Veterinario, Subsecretaría de Agricultura Familiar y Facultad de Ciencias Veterinarias (UNCPBA). Desde sus inicios trabaja bajo el pilar de la gestión asociada con el Municipio de Tandil.

 

Hace más de cinco años que el Cluster Porcino viene trabajando en pos de posicionar al Partido de Tandil como el centro de referencia del país de la producción porcina integrada, familiar, basada en tradiciones y producción en origen. Para lograrlo, se enfoca en la protección de la cadena de valor, priorizando el status sanitario de la zona, la calidad e inocuidad de los alimentos, para sostener la tradición, el saber hacer, que se transmite de generación en generación hace más de 100 años.

 

Este relevamiento se llevó a cabo en 17 zonas del partido de Tandil y el día 28 de septiembre se presentó el balance del período 2021-2022. El Plan Integral de Ordenamiento Porcino aplicó su plan sanitario en 51 criaderos de cerdos, controlando y vacunando 300 animales, relevando 840 reproductores y 3404 cerdos en unidades productivas.

 

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El Plan Porcino existe desde 2017 y nace desde la mesa de zoonosis que en su momento fue motorizada por SENASA en todo el país. En el caso de Tandil, si bien se trataron varias enfermedades que se transmiten por los animales, dentro de la cadena porcina se empezó a trabajar más en profundidad con la Triquinosis, potenciado por un brote de esta enfermedad que hubo en el invierno de 2016 en una localidad cercana.

 

“En ese momento, lo que se hizo fue entrevistar a todas las granjas porcinas existentes y a trabajar en forma coordinada con Senasa y bromatología (en ese momento todavía no existía el Clúster), por lo que el sector porcino motorizaba desde la Asociación de Productores Porcinos (APPORTAN) y el Consejo de la denominación de origen (DOT). Más que nada porque la industria de chacinados de Tandil puede quedar muy comprometida con un brote de triquinosis, por un lado, por el peligro que significaba esta enfermedad a nivel sanitario y por otro lado desde lo comercial para la industria, es algo de mucha gravedad” contextualiza la coordinadora.

 

Lo que en ese momento surgió fue el diseño de este plan que tiene varios aspectos y si bien el trabajo territorial es el primero de ellos, también se contemplan otras actividades – desarrolladas o por desarrollarse – y tienen que ver por ejemplo con el Programa de Carnicerías Saludables, el control de ingreso de mercadería, entre otros. En ese comienzo se trataba de cuidar la producción primaria: lo que se hizo fue visitar a los productores -por parte de un equipo conformado por un médico veterinario contratado por la Municipalidad, la Secretaría de Agricultura Familiar, personal de Bromatología- quienes notificaban y solicitaban ajustes necesarios para poder seguir produciendo. En estas recorridas territoriales se aplicaba un plan sanitario, se sangraban los animales (analizando presencia de enfermedades como Aujesky, Brucelosis, test de ELISA), buscando cuidar tanto la sanidad, que es la meta del clúster porcino, como la fuente de ingresos de esos productores.

 

“En este trabajo territorial también participa la Facultad de Ciencias Veterinarias, con estudiantes, docentes e investigadores. Esta facultad hace varios años incluyó un perfil integral a sus graduados, que pueda aplicar sus conocimientos técnicos en relación al contexto social, que tenga un pensamiento crítico,mucho más vinculado a la realidad social” relata de Estrada.

 

A continuación se muestra el progreso del Plan Porcino desde sus inicios

 

 

 

Perfiles

 

Al consultarle a la especialista por el tipo de productores relevados en la zona, describe dos tipos generales: un perfil más bajo que es el productor de lechones, con su circuito más bien local y que apunta al consumo fresco o eventos sociales, muy estacional; por otro lado, hay un perfil más capitalizado, que produce capones y ya está vinculado con la industria de chacinados y de cortes frescos.

 

“Lo que se contabilizó son los llamados tenedores de cerdos, en algunos casos son traspatio y en otros se trata de granjas más tecnificadas y con las correspondientes habilitaciones. Para que tengamos noción de los resultados obtenidos, pensemos que la cantidad de animales relevados, 756 madres, es casi el doble de la cantidad de madres que tiene la granja Loans del “Reencuentro”, una de las referentes de la zona” describe el panorama zonal.

 

Esta zona de la provincia de Buenos Aires es reconocida por el grado de asociativismo e integración de la cadena porcina, aspecto que fue clave durante la pandemia y ayudó a sortear problemas que en otras regiones fueron más difíciles de resolver. “En el Clúster en la misma mesa están sentados los empresarios de fábricas de chacinados con los productores pequeños. Eso siempre se pudo mantener estable, no hay problemas de demanda, tiene potencial de crecimiento” argumenta de Estrada.

 

Y si por algo también es conocida la ciudad de Tandil es por sus tradicionales fiestas de chacinados, llamada “Chacinar”. Este año se llevará a cabo la cuarta edición de la misma

 

Redacción Infopork 

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