Diarreas en maternidad, mitigación con derivados específicos de paredes de levadura: experiencia a campo

Diarreas en maternidad, mitigación con derivados específicos de paredes de levadura: experiencia a campo

Autores: Cingolani, F; Pedrozo, F, Pla, R; Lencioni, P. – Cladan. 

Durante la producción porcina las fases más delicadas, donde más estrés se produce, son la fase de maternidad y el destete, ya que los lechones deben adaptarse rápidamente a una multitud de factores psicosociales y estresores ambientales.

 

Se ha demostrado que en este proceso los neonatos son más susceptibles a sufrir varias enfermedades, que ocasionan inflamación intestinal y diarreas.

 

Al nacimiento el tracto gastrointestinal del lechón está estéril, no hay microorganismos en su intestino.

 

Dentro de las 24 horas siguientes el intestino es colonizado por bacterias y levaduras. La procedencia de éstas será en principio de la vagina y pezones de la madre, de sus heces y del medio ambiente (Lamana, J. 2014).

 

Esta microbiota intestinal tiene efecto directo sobre el desarrollo del lechón y contribuye con varias funciones fisiológicas ya que regula la homeostasis y metabolismo energético (digestión y absorción óptimas de nutrientes), previene de infecciones en la mucosa y actúa sobre el desarrollo y función del sistema inmunitario (Willing, B.P y Van Kessel, A.G. 2009).

 

El 80% de las enfermedades entéricas que afectan al ganado porcino son producidas por microorganismos que forman parte habitual de la microbiota intestinal.

 

Más específicamente, cuando hablamos de lechones lactantes, ocurren desequilibrios en los componentes de la flora intestinal (disbiosis) que conducen a la aparición de enfermedades graves cuyo principal síntoma es la diarrea. Sumado a esta situación, las malas condiciones de manejo en las salas de maternidad (falta de higiene, calastrado ineficiente, etc), favorecen la aparición de las mismas.

 

Es importante resaltar que las diarreas en maternidad y destete son la principal causa de mortalidad en lechones.

 

En consecuencia, esto impacta directamente sobre lo económico, debido al incremento de la tasa de mortalidad, retardo en el crecimiento, mala conversión alimenticia y, adicionalmente, por los costos en medicación.

 

Factores que ocasionan las diarreas en maternidad

 

Generalmente, las diarreas se originan por causas multifactoriales, donde gravitan manejo y agentes etiológicos. Desde el punto de vista de manejo, los factores predisponentes son la falta de higiene, las condiciones ambientales como la temperatura, humedad, ventilación y un calostrado ineficiente.

 

Diferentes tipos de agentes etiológicos pueden producir diarrea, entre ellos hay virales, parasitarios y bacterianos (Tabla 1). Asimismo, la diarrea se puede presentar con distintas características de acuerdo a la porción de intestino afectada, al grado de lesión producida por cada uno de los agentes y a la edad de los animales (Del Cura, A. 2012).

El rol de la microbiota intestinal

 

La importancia de la microbiota intestinal queda clara si pensamos que contiene 10 veces más células que el propio cerdo. Así, podríamos comprenderla como un órgano más del animal.

 

Los microorganismos que conforman la microbiota intestinal están distribuidos siguiendo un patrón determinado por las características de cada uno de los segmentos del tracto gastrointestinal.

 

Comenzando por el estómago e intestino delgado, al poseer ritmos de paso altos y ser un medio hostil por su grado de acidificación, se encuentran alrededor de 103-105 microorganismos por gramo de contenido; siendo mayoritarias las especies resistentes a pH bajos y con sistemas de anclaje al epitelio para no ser arrastradas por el flujo de los alimentos.

 

Solo en los tramos finales del intestino delgado el número de bacterias aumenta hasta las 107-108 por gramo de contenido.

 

En cambio, en el intestino grueso, dónde los ritmos de paso son mucho menores y el pH es cercano a la neutralidad se observa contenido más alto de microorganismos (1010-1011/g) con una gran variedad de especies (400-500) que conviven en un ecosistema muy complejo.

 

Entre las principales funciones de la microbiota intestinal se encuentran las funciones protectoras (desplazamiento de patógenos, competencia de nutrientes, producción de factores antimicrobianos), funciones estructurales (fortificaciones de barrera GIT, desarrollo del sistema inmune) y funciones metabólicas (fermentar residuos dietéticos no digeribles, sintetizar vitaminas, absorción de iones). Varios estudios encontraron asociaciones significativas entre la microbiota y la expresión de genes que regulan la barrera mucosa y la inmunidad innata en el lechón neonato (Lallès, JP. y col. 2002).

 

En los cerdos, como en la mayoría de las especies, la microbiota intestinal está compuesta por microorganismos benéficos (Lactobacilos, Bifidobacterias, etc.), comensales (Bacteoides y Enterococos) y patógenos (E. coli, Salmonella, Clostridios, etc.) que permanecen en equilibrio. Cuando se rompe este equilibrio nos encontramos ante una disbiosis, palabra que significa: “fallo en la vida”.

 

Muchos estudios han demostrado el estrés en las etapas de maternidad y destete causan un cambio en la estructura y función intestinal de los lechones y, en consecuencia, ocurre un desequilibrio microecológico intestinal. Una vez que se irrumpe el equilibrio de la microbiota intestinal, los patógenos potenciales presentes, invadirán y colonizarán, causando varias enfermedades, especialmente, inflamación y diarrea.

Experiencia a campo: efecto de un prebiótico derivado de paredes de levadura para la prevención y tratamiento de diarreas en maternidad y destete

Aditivos zootécnicos para modular la microbiota de las cerdas madres

 

Los aditivos zootécnicos engloban sustancias químicamente definidas y/o microorganismos que, cuando son suministrados a los animales, tienen un efecto positivo y actúan como “estabilizadores de la microbiota intestinal”. En consecuencia, mejoran varios parámetros zootécnicos como la conversión alimenticia y ganancia de peso vivo final. Además, se pueden utilizar en el tratamiento de enfermedades infecciones digestivas, como las diarreas en maternidad y destete, lo que aporta un beneficio económico importante en la industria porcina.

 

Se han reportado más de cien especies bacterianas en la microbiota indígena del lechón. A las 2-3 horas postparto se pueden encontrar en el intestino de los lechones: Lactobacilos, E. Coli, Estreptococos y Clostridios. Mientras que a los dos días, los predominantes son los Lactobacilos y disminuye la cantidad de los otros microorganismos.

 

De tal manera, entender la fisiología gastrointestinal y saber cómo está compuesta la microbiota del cerdo es de suma importancia para implementar estrategias alternativas en el uso de estos aditivos zootécnicos que hoy tenemos disponibles (probióticos, prebióticos, acidificantes, fitobióticos, etc). Principalmente, considerarlos para ser aplicados en las raciones de gestación y lactancia de las cerdas madres, ya sean solos o combinados, disminuiría los microorganismos patógenos de su microbiota intestinal y lograría establecer una colonización temprana en el neonato; otorgándole una microbiota equilibrada, imprescindible para el desarrollo morfológico e inmunológico del tracto gastrointestinal.

 

Hipótesis de trabajo

 

En esta experiencia a campo, se evaluó el uso de un aditivo zootécnico prebiótico a base de fracciones seleccionadas de levaduras dentro de los alimentos de gestación y lactancia de las cerdas madres, con el fin de modular la microbiota intestinal, disminuir la presencia de microorganismos patógenos y prevenir las diarreas de los lechones en sus primeros días de vida.

 

Además, se empleó el aditivo en los lechones con diarrea clínica en las salas de maternidad y en la fase de destete, para promover la colonización intestinal de microorganismos benéficos, tratar y prevenir las diarreas y actuar como mejorador de parámetros zootécnicos.

 

Experiencia a campo

 

La experiencia a campo fue dividida según la etapa de alimentación en la cual se empleó el aditivo, siguiendo este esquema:

  • Etapa de gestación:
    El alimento de gestación contenía 200 g de aditivo/Tn. Este se empleó en dos galpones de 580 jaulas con cerdas adultas y cachorras primerizas, con raciones de consumo que variaron entre los 3-3.25 kg o 1.8-2 kg, respectivamente.
  • Etapa de maternidad y lactancia:
    Las cerdas en gestación entran cuatro días antes del parto a las correspondientes salas de maternidad. El alimento en esta fase contenía 400 g de aditivo/Tn y fue administrado en diferentes raciones variando desde 3-5 kg. Finalizado el parto, se controlaron las 8 salas de maternidad de 30 jaulas cuatro veces al día y se registraron aquellas camadas de lechones que presentaban diarrea. Estos neonatos recibieron 4 ml del preparado líquido concentrado del aditivo (200g/L de agua) en una única toma.
  • Etapa de destete:
    Durante los primeros 10 días post-destete, el lote de 1265 lechones recibió el aditivo mediante el agua de bebida a razón de 1,2 g/día.

 

Resultados y discusión

Los resultados de 8 salas de maternidad donde las cerdas fueron tratadas en gestación, pre-parto y lactancia con el aditivo se presentan en la Tabla 1.

A modo gráfico se observa un descenso progresivo de los casos de diarrea en lechones acorde a la sala y los días de tratamiento de las cerdas:

El lote de lechones correspondiente a las cerdas madres alimentadas con el aditivo y que recibió el mismo en la etapa de destete, presentó menor cantidad de diarrea en la transición y un mejor desempeño y uniformidad a la salida en comparación con el promedio histórico de los últimos 20 lotes del 2019 (Tabla 2).

Conclusiones finales

Los resultados obtenidos confirman que el uso de este aditivo en las dietas de las cerdas madres modula la microbiota intestinal de manera directa y permite disminuir la incidencia de diarreas en lechones. Asimismo, al prologar su uso en los lechones en la fase destete, previno las diarreas por estrés y mejoró los parámetros zootécnicos del lote a la salida.