Porkcolombia reitera su compromiso con la reactivación del canal HORECA

Porkcolombia reitera su compromiso con la reactivación del canal HORECA

El sector porcicultor no estuvo exento de las dificultades ocasionadas por cuenta de la emergencia sanitaria. Este impacto se reflejó en una menor comercialización de la carne de cerdo, que, junto con la caída del poder adquisitivo de millones de colombianos, y se agravó por el cierre del canal Horeca (hoteles, restaurantes, bares y casinos).

 

Porkcolombia en el marco de su responsabilidad social tomó medidas para ayudar a los colombianos, e hizo un llamado a todos los representantes de los eslabones de distribución y comercialización de la cadena productiva, para que sus acciones de mercado permitieran la viabilidad económica para los porcicultores, y de esta manera, no siguieran vendiendo su producción a pérdida.

 

En medio de esas dificultades y consciente de su responsabilidad social empresarial, Porkcolombia diseñó una estrategia pensando en tenderle la mano a los más afectados, y que seguramente no estaban recibiendo ayudas por parte de otras entidades. Así mismo llevó a cabo aportes sociales de más de 200 toneladas de carne de cerdo con las que beneficiaron casi 34.000 familias, cuyos ingresos dependían de trabajos en hoteles, bares y restaurantes, y las cuales fueron entregadas en alianza con Acodrés, Asobares y Cotelco en 8 zonas y 17 ciudades del país; así como acciones solidarias por parte de los porcicultores, que decidieron nutrir con sus aportes, los bancos de alimentos del territorio nacional.

 

Más recientemente la Asociación Colombiana de Porcicultores, Porkcolombia, entregó a la Asociación Colombiana de la Industria Gastronómica, Acodrés, un aporte de elementos que se destinarán a apoyar la operación segura de cerca de 60 restaurantes en Bogotá, en un acto simbólico para reiterar el compromiso del sector porcicultor con la reactivación del canal Horeca, que integran hoteles, restaurantes, bares y casinos.

 

Entre los elementos están cerca de 1.300 protectores para tapabocas, adhesivos para señalización de distanciamiento, acrílicos para cajas, bandejas plásticas, individuales en papel reciclable y habladores (ten card) para las mesas, que ayudarán a estos restaurantes a implementar las medidas necesarias para una operación segura que cuide la salud de sus trabajadores y clientes.

 

“Este es un pequeño aporte con un gran significado para nosotros, porque entendemos que el impacto para la economía de la pandemia ha sido dramático en casi todos los sectores, incluido el porcícola, pero ha golpeado con especial fuerza al canal Horeca que ha visto cómo desde marzo se paralizó por completo la actividad generando una crisis profunda social y de empleo para los empleados y propietarios del canal Horeca y sus familias”, dijo Jeffrey Fajardo, Presidente Ejecutivo de Porkcolombia.

 

Por su parte, Guillermo Gómez, presidente ejecutivo de Acodrés, manifestó su agradecimiento con Porkcolombia que desde que empezó esta crisis ha tenido siempre presente a las personas que trabajan en sectores como el gastronómico, con acciones como la entrega de un aporte social de más de 200 mil libras de carne de cerdo a unas 34.000 familias afectadas del canal Horeca.

 

Frente a la apertura, denominada la “nueva realidad”, el presidente del gremio gastronómico indicó: “Implica la subsistencia de una de las actividades económicas que más impacta las oportunidades de generación de ingresos en el país para ciudadanos y familias de todas las condiciones socioeconómicas posibles; que para nuestro caso se vio profundamente golpeada con la destrucción de 320 mil empleos directos. También nos brinda la oportunidad de apoyar el enorme universo de establecimientos informales que encuentran en la formalidad el referente para mejores prácticas que respondan al reto de sensación sanitaria que se debe ofrecer en adelante desde todas las modalidades de servicio de alimentos y bebidas que se dan en el país”.

 

A su turno, el presidente ejecutivo de Porkcolombia, manifestó que “retomar la vida productiva de muchos sectores que se detuvieron para cuidarnos, era una necesidad porque también son vidas las que se afectan cuando un negocio, del que dependen familias cierra. Estamos convencidos que con un alto grado de responsabilidad individual y colectiva podemos adaptarnos a la nueva realidad mitigando al máximo los riesgos a nuestra salud”.