Herramientas para mitigar el estrés por calor en los cerdos

Herramientas para mitigar el estrés por calor en los cerdos

Los aumentos de temperatura extremos, exponen a las granjas de cerdos a un alto riesgo de caída del rendimiento ya que el estrés por calor reduce la ingesta voluntaria de alimento, la ganancia de peso diaria y la eficiencia en el uso de nutrientes [1,2]. Por tanto, estos períodos deben manejarse con la mayor precaución.

 

¿Cómo mitigar el efecto negativo del estrés por calor?

 

Varios estudios se han realizado para comprender e identificar el ambiente ideal (alojamiento y sistemas de refrigeración) y las prácticas de manejo (alimentación y nutrición) que optimizarían la producción de cerdos en períodos de altas temperaturas.

 

1 MEJORA AMBIENTAL

 

Diferentes soluciones ambientales y técnicas pueden ser utilizadas para atemperar los efectos del estrés por calor. Generalmente, estas consisten en disminuir la radiación solar o la temperatura ambiente alrededor del animal:

 

  • Proporcionar sombra: Es preferible disponer una orientación de los alojamientos desde el este-oeste para minimizar la exposición al sol. Los árboles, como material para aportar sombra, generan una refrigeración beneficiosa debido a la evaporación de la humedad de sus hojas.
  • Maximizar el flujo de aire: Un suministro de aire fresco sobre el animal puede ser un modo eficiente de mejorar el rendimiento del mismo en situaciones de estrés por calor.
  • Refrigeración por goteo: consisten en la adición de agua sobre la piel del animal, que al evaporarse, disminuye la temperatura cutánea. Es necesario considerar el intervalo, la duración y la cantidad de agua suministrada para maximizar la pérdida de calor por evaporación. Se ha demostrado, que con aspersores funcionando intermitentemente por debajo de 29,5ºC, y continuamente por encima de 29,5ºC, el consumo de alimento y la ganancia media diaria mejoraron en un 13% en cerdos bajo estrés por calor [3].

 

Las mejoras en el medio ambiente pueden atenuar el efecto del estrés por calor sobre los rendimientos productivos. Sin embargo, reducir la temperatura ambiente es costoso y, a veces, no resulta rentable en regiones tropicales. De esta manera, la decisión sobre el grado de modificación del mismo depende del costo de un ambiente mejorado, en relación con la ganancia de un rendimiento más elevado.

 

2 ESTRATEGIAS DE MANEJO Y NUTRICIONALES

 

Como se mencionó anteriormente, las soluciones técnicas para reducir el estrés por calor requieren mucho tiempo y pueden ser muy caras. Por esa razón, cambios en el manejo y en la formulación de la dieta pueden resultar más adaptables y rápidos de implementar.

 

Entre las primeras acciones de manejo para mejorar los efectos del estrés por calor, se encuentran:

 

  • Emplear alimento en pellet y, en lo posible, humedecido con agua.
  • Administrar raciones más pequeñas y frecuentes durante el día y/o por la noche.
  • Suministrar suficiente de agua limpia y fresca.

 

Al hablar de estrategias nutricionales para combatir el estrés por calor, se considera, en primer lugar, la formulación de los alimentos y el agregado de aditivos:

 

  • Disminución de la proteína cruda. En condiciones de estrés por calor, se administran dietas formuladas con ingredientes que causan bajo incremento de calórico [4]. Se conoce que las proteínas generan más calor metabólico que las grasas (26% vs 9%), debido a las complejas reacciones para el metabolismo de los aminoácidos que las componen. Por ello, se ha demostrado que, la inclusión de más grasa en la dieta (aceite de soja en diferentes niveles), reduce los efectos negativos del estrés por calor en la ganancia diaria de peso [4,5]. Asimismo, el reemplazo de la proteína vegetal (soja) por aminoácidos sintéticos, disminuiría la producción de calor metabólico sin modificar los aportes nutricionales del alimento.
  • Bajo contenido de fibra. La fibra no digerida va al intestino grueso donde estimula el crecimiento de microorganismos que generarán calor por los procesos de fermentación.
  • Mantener el equilibrio electrolítico. A medida que aumentan las temperaturas, aumenta la tensión respiratoria de un animal provocando acidosis metabólica y una menor ingesta de alimento. Para restaurar el equilibrio electrolítico se emplean sales como, el bicarbonato o formiato de sodio.
  • Prevenir la aparición de micotoxinas y endotoxinas. El clima cálido y húmedo aumenta la posibilidad de contaminación del alimento con micotoxinas. Estas ocasionan una mala utilización de nutrientes e inflamación crónica del hígado perjudicando la salud del animal. Varios aditivos alimentarios pueden combatir activamente las principales micotoxinas, desactivar las endotoxinas y disminuir la producción de citocinas proinflamatorias.
  • La utilización de antioxidantes en el alimento durante el verano, permite prevenir la oxidación y rancidez en el mismo. Además, contribuye a combatir las consecuencias del consumo y generación de las especies reactivas del oxígeno (ROS). Generalmente se emplean la Vitamina E, Selenio, Vitamina C, polifenoles naturales, etc.
  • Osmoreguladores. El uso de compuesto osmoprotectores, como la betaína, contribuye a la retención de agua en las células intestinales, mejorando su funcionalidad y disminuyendo el impacto del estrés osmótico a nivel celular en condiciones de altas temperaturas.

Consideraciones finales.

 

Este artículo resume algunas de las estrategias para reducir el impacto del estrés por calor en los cerdos. Las medidas de precaución antes mencionadas se pueden ajustar en función de las condiciones de crianza de los clientes, del contexto agrícola (infraestructura, ventilación, materias primas) y de los objetivos perseguidos en términos de rendimiento.

 

Autores:

Federico Vienny Médico Veterinario e integrante del equipo técnico comercial de Porcicultura de Cladan.

Florencia Pedrozo Licenciada en Biotecnología de la Universidad Nacional de Quilmes, promoción 2015.

Cladan