Adaptación digestiva post destete

Adaptación digestiva post destete

A nivel mundial, la porcicultura incrementó su producción con base en el mejoramiento genético, siempre acompañado de la nutrición y con la incorporación de la práctica del destete precoz, aumentando los ciclos por año, organizando la dinámica de las granjas y optimizando el uso de las instalaciones. Con esta práctica se probaron diversas modalidades en los tiempos de destete, donde hemos concluido que los destetes antes de la tercera semana de vida perjudican a la recuperación de la hembra (el puerperio) aumentando el intervalo destete celo y de la cuarta semana (28 días) en adelante perdemos ciclos por año, es decir, perdemos lechones, por esto se adopta el destete a los 21 días como el punto óptimo intermedio para la hembra y los lechones, en donde estos pasan de consumir leche materna a consumir alimentos sólidos basados en mezclas de productos de origen vegetal y animal .

Figura 1: Relación entre la producción láctea de cerdas respecto a los requerimientos nutricionales de los lechones desde el nacimiento hasta el destete

El tracto gastrointestinal post nacimiento es permeable para incorporar las inmunoglobulinas, ingeridas con el calostro, estas son absorbidas mediante endocitosis (incorporación de moléculas) por los enterocitos. Esta capacidad de absorción de moléculas grandes disminuye a medida que el intestino se inmuniza, en el lechón solo se da durante las primeras 12-15 horas de vida, después los anticuerpos no atraviesan la pared intestinal y luego de 24-36 horas post parto se da el paso de calostro a leche (Catherine belloc), el calostrado es un momento en la vida del lechón que va a afectar directamente su potencial resultado sanitario y por lo tanto productivo, dado que los lechones nacen con el tubo digestivo estéril (con cerdas sanas los lechones están exentos de microorganismos en el útero), algunas horas después del nacimiento ya se encuentran colonias de bacterias en sus heces procedentes de la propia cerda (sus heces y del canal de parto) o bien de las instalaciones, por eso es tan importante el lavado y el desinfectado, este es otro punto importante que afecta el resultado. La higiene de las instalaciones es muy importante por el desafío que le presentamos a animales recién nacidos donde antes de calostrar no tienen barreras de defensa con el intestino permeable para el ingreso de patógenos pudiendo generar diarreas e incluso la muerte.

El destete es un momento en la vida del lechón de mucho estrés en donde no solo se lo saca del pie de la madre, sino que también se lo lleva a unas instalaciones totalmente diferentes con lo que esto significa, y principalmente está caracterizado por el cambio de una dieta líquida altamente digestible y muy bien acoplada a las enzimas del tubo digestivo, por una dieta sólida en base a carbohidratos, proteínas y grasas complejas. Cuando al lechón se lo separa de la madre y se lo junta con otros animales de otras camadas genera un caos en el orden social, por lo que persisten peleas por varios días post destete se lastiman y compiten esto es un estrés adicional sumado a que no poseen un mecanismo eficaz para su termorregulación por esto las condiciones de temperatura de las salas, así como la disponibilidad de agua y espacios de comederos debe ser acorde a la cantidad de animales.

Otro factor es la susceptibilidad, en este período, del animal a enfermedades e intolerancias digestivas por lo que se debe prestar atención al lavado y desinfección de las salas para bajar la carga patógena. El intestino delgado con el destete y el consumo de alimentos sólidos sufre cambios morfológicos, en donde las vellosidades pasan de ser largas y prácticamente sin descamaciones a una pérdida de altura muy importante con esto pierde capacidad y superficie de absorción de nutrimentos ya que esta disminución achica la profundidad de las criptas lo que nos lleva a una pérdida de células epiteliales que en lactancia es mínima. En el cuadro vemos está perdida de altura.

Efecto de la edad al destete sobre la altura de las vellosidades intestinales en lechones. (Argote et al., 2008)

Fisiológicamente el bajo nivel de enzimas amilasa, lipasa, maltasa y proteasas, hasta la cuarta semana de edad limita la hidrolisis de almidones y azucares diferentes a la lactosa, además de la baja actividad de las proteasas, la secreción de ácido clorhídrico (HCL) también es limitada hasta la cuarta semana post destete y se van desarrollando paralelamente con la ingestión de alimento.

La calidad del alimento en estas primeras fases es muy importante para que el impacto sea mitigado y no sea otro factor estresante, puede ser muy negativo para nuestros resultados, en este momento de la vida del lechón se le debe proporcionar dietas complejas con proteínas y grasas de alta calidad y digestibilidad por lo menos hasta los 14 días post destete que sea aceptada por su sabor y olor en el menor tiempo posible. La digestión de grasas complejas de origen animal y vegetal generan gotas grandes con poca superficie para el accionar enzimático, a diferencia de la grasa de la leche materna que son pequeñas gotas emulsificadas que se combinan rápidamente con las sales biliares para formar la mezcla de micelas recubiertas por lipoproteínas que permiten una adecuada digestión enzimática (Gómez, Arturo y la fisiología del lechón).

Los presupuestos de las primeras fases deben ser bien manejados para proporcionar a los lechones alimento de calidad en el período donde más lo necesiten. Se debe tener como objetivo un consumo que logre reactivar las funciones digestivas y mitigar la pérdida de condición corporal y sanitaria. Lograr que superen la fase de recuperación morfológica del intestino y de readaptación enzimática con alimentos de alta calidad es muy importante para superar la etapa, por eso debemos tener cuidado al bajar presupuestos pensando en el costo de la etapa ya que nos puede condicionar el resultado productivo desde muy temprano en la vida del lechón.

Si el tiempo mínimo de recuperación es de 14 días, el consumo promedio aproximado que debemos conseguir en los primeros cinco días debe ser de 200 gr y en los restantes nueve días de 500 gr para poder cubrir esta etapa y mitigar el estrés que ya nos genera el mismo destete, por ello no podemos presupuestar menos de 5 kg de alimento entre fase 1 y fase 2 de alta calidad y disponibilidad de nutrientes altamente digestibles, muy importante en esta etapa es evitar que el lechón se deshidrate ya que este viene de una dieta líquida (leche materna) por lo que debemos lograr que beba agua debido que si no bebe no come, es de vital importancia el estímulo periódico en estos primeros días post destete tanto para el consumo de alimento como para el consumo de agua ya que es marcada la diferencia entre animales estimulados vs no estimulados. En relevamientos internos de campo en granja comercial arrojó que los animales estimulados consumieron 212 gr en los primeros 5 días vs 153 sin estimulo, nos da la pauta de que estimular el consumo es muy importante para acelerar la recuperación post destete. Otros estudios arrojaron que animales que se les proporciona alimento al pie de la madre (creep feed) el 85 % de los mismos consumieron alimento en la maternidad, medido con hisopados rectales utilizando oxido de cromo al 1 % como colorante en el alimento, esto arroja la importancia que tiene este manejo para que el lechón tenga contacto con alimentos sólidos previo al destete.

Este contacto con el alimento ayuda al animal para que no sea tan profundo el estrés del desmame, mitigar el desbalance hormonal y ayuda a una recuperación morfo fisiológica del tracto gastrointestinal además de una clara ventaja en la precocidad en el consumo de alimento y mejora el resultado post destete. Todo esto también se ve muy afectado por el manejo de las condiciones ambientales, temperatura y humedad, de nuestras instalaciones ya que el lechón es ineficiente en la regulación de su temperatura corporal.

En síntesis, si queremos lograr el éxito en la etapa de recría y posteriormente a venta es fundamental cursar el destete de la mejor manera posible con todo lo que esto representa a nivel de manejo no solo del animal, sino que también de las instalaciones. Debemos seguir ciertas pautas para disminuir el estrés y acelerar la recuperación de la capacidad de consumo y digestión de los alimentos. Es fundamental que los presupuestos de las primeras fases se respeten y se ajusten a las necesidades de los animales en calidad y disponibilidad en los comederos.

César Pérez – Ingeniero agrónomo
Dpto técnico-comercial de Nutrifarms