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Anuario 2019: el análisis de Horacio Gabosi

M.V. Horacio Gabosi – consultor privado

¿Qué factores de la economía interna de su país influyeron este año en la industria porcícola y por qué?

La política económica vigente no creó incentivos para sostener el crecimiento del sector, por el contrario, la falta de acceso a la financiación a tasas “razonables” y la “no devolución del IVA de las inversiones”, se convirtieron en los principales causales del freno del crecimiento.

¿Qué condiciones de la macro economía influyeron y por qué?

En general las condiciones macro tuvieron influencia baja. La demanda agregada se vio afectada por el menor poder adquisitivo bajando el consumo per cápita respecto al año anterior, pero los precios no cayeron.

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Las importaciones fueron menores y las exportaciones semejantes. No creo que haya habido cambios en el tema empleo porque no hubo variaciones en la cantidad de criaderos ni madres.

Registraron algunas cuestiones sanitarias o de otro tipo que hayan afectado positiva o negativamente este año?

Creo que todos debemos estar en alerta por el tema de la epidemia de PPA en Asia, aunque estamos a gran distancia, el tráfico marítimo de Argentina acerca riesgos muy altos. Lamentablemente las políticas aplicadas de reducción de gastos en el Senasa ha implicado que no se están haciendo los controles de residuos de

Creo que todos debemos estar en alerta por el tema de la epidemia de PPA en Asia, aunque estamos a gran distancia, el tráfico marítimo de Argentina acerca riesgos muy altos. Lamentablemente las políticas aplicadas de reducción de gastos en el Senasa ha implicado que no se están haciendo los controles de residuos de la totalidad de los barcos que ingresan a puertos argentinos y estamos corriendo riesgos que podrían tener impactos irreversibles.

En términos generales, ¿cómo fue el 2019 para la porcicultura en su país?

En términos generales, Argentina ha tenido un año bueno, con ganancias menores a las que teníamos hace unos años pero razonables en el contexto general. Hubo un estancamiento en el consumo de carne por hab/año a consecuencia del estancamiento de la faena que ni siquiera acompañó el crecimiento de la población humana (1% aproximadamente 430.000 nuevos habitantes). Esto sumado al saldo neto de comercio exterior (impo-expo) no incrementó la oferta y seguramente ha sido la causante que los precios se han mantenido acompañando las devaluaciones del tipo de cambio. Llama la atención, el hecho que los precios del kilo vivo del capón se aproxima demasiado al del novillo vivo, lo que pasa a ser una situación anormal en esta década.

¿Cuáles fueron los objetivos planteados para este año? ¿Se cumplieron?

Los objetivos planteados para esta año a nivel sectorial, no conozco otros que los del plan 2010-2020 y si tomamos estos como válidos vamos a cerrar el año con una faena un 14% menor a la proyectada ( 633 mil toneladas vs. 734 mil proyectadas en el Plan 2010-2020). Las variaciones en la faena actual se deben a las inversiones ocurridas 2 años antes. El crecimiento proyectado en 2017, 2018 y 2019, medido en madres, deberían haberse instalado unas 90 mil madres nuevas y estimo que el incremento ha sido un tercio de eso.

Si hay que destacar que las exportaciones, siguen consolidándose y si bien los volúmenes del 2019 no variarán significativamente con los ocurridos en el 2018, si se sigue ganando trayectoria en los mercados existentes y abriendo nuevos.

¿Aumentaron o disminuyeron los parámetros económicos y productivos?

Podríamos decir que los parámetros económicos fueron mejores que los del 2018, principalmente por una relación capón:maíz más ventajosa.

Respecto a la productividad, si bien no tengo fuentes que me indiquen lo ocurrido en la totalidad del país, puedo acceder a fuentes que indican que se ha mejorado en los principales indicadores (eficiencia reproductiva, nacido/parto, ganancia de peso, peso a faena y la conversión de alimentos) y sin dudas esto ha sido consecuencia de las mejoras en las prácticas de manejos y la evolución permanente del material genético al que acceden los productores.

¿Qué esperan para 2020?

Espero que

  • Se pueda definir un nuevo plan 2020-2030 que permita elaborar políticas públicas tendientes a impulsar el crecimiento del sector.
  • Las autoridades del Senasa consideren prioritario mantener el status sanitario y rápidamente tomen las acciones necesarias para brindar máxima seguridad al riesgo que implica el ingreso de nuevas enfermedades que tendrían un impacto negativo en la actividad. Principalmente PRRS y PPA.

Fuente: redacción Infopork 

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